Cuando Jake LaMotta entra en un ring de boxeo y destruye a su oponente, es un boxeador. Pero cuando trata a su familia y amigos de la misma manera, es una bomba de relojería, lista para explotar en cualquier momento. Aunque LaMotta quiere el amor de su familia, siempre parece que algo se interpone entre ellos. Tal vez sean sus violentos episodios de paranoia y celos. Este tipo de rabia lo ayudó a convertirse en campeón, pero en la vida real, termina solo en el ring.