Los patriotas anti-Ching, bajo la dirección de Ho Kuang-han, han establecido en secreto su base en Cantón, disfrazados de maestros de escuela. Durante un brutal ataque manchú, Lui logra escapar y se dedica a aprender artes marciales para buscar venganza. En un corto período de tiempo domina el uso mortal de sus puños, pies y palmas, junto con armas como espadas, palos y lanzas. Con su aprendizaje completo, se enfrenta a los manchúes.