En 1971, San Francisco se enfrenta al terror de un maníaco conocido como el "Asesino de Escorpio" (Andrew Robinson), que ataca a víctimas inocentes y exige rescate a través de notas dejadas en la escena del crimen. El inspector "Sucio" Harry Callahan (Clint Eastwood) es asignado al caso junto con su nuevo compañero, el Inspector Chico González (Reni Santoni), para localizar a Scorpio y detenerlo. Usando la humillación y el tipo de juegos del gato y el ratón contra Callahan, Escorpio se pone a prueba con el policía con una actitud sucia.