Antonio Ricci, un desempleado en la deprimida economía italiana posterior a la Segunda Guerra Mundial, finalmente consigue un trabajo colgando carteles, pero necesita una bicicleta. Pero cuando le roban la bicicleta, él y su hijo caminan por las calles de Roma en busca de ella. Antonio finalmente logra localizar al ladrón, pero sin pruebas debe abandonar su causa. Pero él y su hijo saben perfectamente que sin una bicicleta, Antonio no podrá mantener su trabajo.